Der Fuehrer's Face, (en español: El rostro del Fuhrer), es un cortometraje de animación de Disney sobre la Segunda Guerra Mundial que parodia a los nazis y tiene como protagonista al Pato Donald.
La historia transcurre en Nutzi Land (Se pronuncia igual que Nazi Land pero se traduce como "Tierra de los locos").
Comienza con la aparición de una banda de música nazi (donde destacan caricaturas de Hideki Tojo tocando la tuba, Göring tocando la Flauta travesera, Goebbels tocando el Trombón (a su vez que lideraba el grupo) y Mussolini tocando el bombo). La banda empieza a tocar una canción (en la cual dicen estar orgullosos de hacer "Heil en el rostro de Hitler" y definen como un "super-hombre" a todos los individuos de raza aria). El estruendo de la música despierta a Donald, pero en tanto éste no sale de su cama aparece una bayoneta
que le da un golpe para despertarle de una vez). Así, Donald saluda con
un "Heil" a Hitler, al emperador Hirohito y a Mussolini. Posteriormente
se ve a Donald vestido con uniforme militar, desayunando una infusión
de café
hecha con un solo grano que guarda en una caja fuerte, un aerosol con
sabor a huevos con tocino y un trozo de pan tan duro que hay que
cortarlo con un serrucho y que apenas se puede comer. Esta escena se
refiere al racionamiento y privaciones causadas en Alemania por la guerra. Justo después le ponen un ejemplar del Mein Kampf delante.
A continuación Donald es llevado a su trabajo en una fábrica de
municiones donde debe atornillar la espoleta de proyectiles de obús.
Algunas espoletas traen atadas pequeñas fotos de Hitler, así que Donald
tiene que saludar con la palabra "Heil" a cada fotografía (lo único que se entiende de lo que dice mientras trabaja es "Heil Hitler!"). El único descanso de Donald es tener que hacer gimnasia y saludar con un "Heil"
varias veces frente a un telón con un paisaje de los Alpes pintado en
él, luego vuelve a la fábrica donde aumenta la rapidez de su trabajo a
niveles insoportables, con proyectiles cada vez mayores en tamaño (casi
de tamaño igual al de Donald) donde debe seguir saludando con un "Heil"
a cada retrato de Hitler, hasta que se vuelve loco con la aparición
caótica de proyectiles de muy diverso tamaño (una posible referencia al
film Tiempos Modernos de Charlie Chaplin) y despierta en su dormitorio, donde confunde la sombra de la Estatua de la Libertad
con la de Hitler. Al notar que todo ha sido un sueño, Donald se acerca a
la estatua y acaba abrazándola con alegría, sintiéndose "orgulloso de ser un ciudadano de los Estados Unidos de América". En la escena final aparece una caricatura de Hitler, a la cual lanzan un tomate. El jugo del tomate forma las palabras "The End".
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